LEÓN, GTO.- A veces las montañas no solo se escalan con fuerza física, también se suben con memoria, amor y una historia que empuja desde el corazón. En ese punto exacto se encuentra Laura González del Castillo, la alpinista leonesa que buscará por tercera ocasión conquistar la cima del Monte Everest, llevando consigo el nombre de León y una carga emocional que transforma esta expedición en algo profundamente humano. Laura no solo vuelve a la montaña más alta del mundo, vuelve también a un lugar simbólico donde su vida, sus recuerdos y sus promesas se encuentran.
En el marco de los 450 años de la ciudad de León, este nuevo intento adquiere un significado especial. Laura González del Castillo se prepara para emprender una travesía que trasciende lo deportivo y se convierte en homenaje, en legado y en un mensaje poderoso sobre la valentía de seguir adelante incluso cuando el camino parece imposible.
EXPEDICIÓN CON SENTIDO HUMANO Y SIMBÓLICO
El ascenso al Everest rendirá homenaje al alpinista Yuri Contreras, al cumplirse tres décadas de su primer logro en esa montaña. Laura llevará hasta la cumbre las cenizas de quien fue su compañero de vida, en un gesto que conecta la historia personal con la grandeza del reto. No se trata de una marca ni de una hazaña vacía, sino de cerrar un ciclo donde el amor y la memoria también alcanzan las alturas.
La propia Laura ha compartido que esta aventura nace desde la amistad y el cariño, desde aquello que la sostiene para seguir avanzando. Para ella, el Everest representa ese punto donde el cielo y la tierra parecen unirse, donde incluso con poco oxígeno se puede respirar libertad y entender lo pequeños que somos frente al mundo 🌎✨.
FECHAS, RETOS Y UN VIAJE QUE TAMBIÉN ES FAMILIAR
Laura partirá el 15 de abril acompañada por la suiza Cobleran Partner, con un regreso estimado para el 4 de junio. Durante el proceso de aclimatación, la ventana para intentar la cima se ubica entre el 20 y 30 de mayo. Esta expedición también tendrá un matiz especial, ya que por primera vez su hija la acompañará durante la aclimatación y en el campamento base, sumando un elemento familiar a una experiencia ya cargada de significado.
Una vez en la cima, Laura ondeará con orgullo las banderas de León, de Guanajuato y de México 🇲🇽. Sin embargo, el momento más íntimo será soltar al viento las cenizas de Yuri, en el lugar donde siempre perteneció.










