LEÓN, GTO.- Los therians ya están reunidos en León y eligieron uno de los puntos más representativos de la ciudad para hacerlo. La tarde de este sábado 21 de febrero, el Arco de la Calzada fue escenario de brincos, aullidos y miradas curiosas de quienes paseaban por la zona.
“No mordemos, ni ladramos, ni rasguñamos, ni comemos comida de animal”, dijeron al iniciar el encuentro. Con esa frase rompieron el hielo frente a más de cien personas que poco a poco se fueron acercando para observar qué estaba pasando.
Aproximadamente siete therians participaron en la reunión. Entre ellos había representaciones de lobo mexicano, lobo negro, gato gris, gato negro, una mapacha y un chito. Cada uno, a su manera, mostró su identidad con movimientos, posturas y sonidos que llamaron la atención de chicos y grandes.
BRINCOS, AULLIDOS Y MUCHAS CÁMARAS
El ambiente fue de curiosidad, algunos pedían fotos, otros grababan con el celular. La gente hizo espacio para que los therians demostraran sus habilidades con brincos ágiles sobre el pavimento y pequeños recorridos alrededor de la explanada.
Después de los saltos vinieron los aullidos, uno por uno, lo que provocó reacciones divididas entre sorpresa y emoción. Hubo quienes solo observaban desde lejos y otros que se animaron a acercarse para preguntar más sobre esta forma de expresión.
Ellos mismos explicaron que es un pasatiempo y una manera de expresarse. Aclararon que no usan correas ni accesorios para mascotas porque son humanos. Para ellos, se trata de identidad y comunidad.
UNA TARDE DIFERENTE EN LEÓN
El Arco de la Calzada suele ser punto de reunión para ciclistas, familias, parejas y creadores de contenido. Esta vez, los therians se sumaron a la escena urbana que caracteriza a León, generando conversación tanto en el lugar como en redes sociales.
La presencia de más de cien curiosos demuestra que cualquier actividad fuera de lo común despierta interés en la ciudad. Algunos se quedaron varios minutos observando, otros solo pasaron, grabaron y siguieron su camino.
Lo cierto es que la reunión de therians convirtió la tarde en algo distinto en uno de los espacios más icónicos de León, dejando imágenes que seguramente seguirán circulando y dando de qué hablar.










