LEÓN, GTO.- El Centro de León se volvió a llenar de color, música, rosas y, claro, uno que otro beso robado o bien correspondido durante el tradicional Combate de Flores.
La tarde de este 16 de septiembre, la Zona Centro lució abarrotada por familias, parejas, grupos de amigos y principalmente jóvenes que salieron a disfrutar de una de las tradiciones más peculiares de las Fiestas Patrias en León.
Y si algo no faltó fueron las rosas, entre el gentío aparecieron los vendedores que, ramo en mano, se convirtieron prácticamente en parte del espectáculo. Algunos ya conocen de memoria la dinámica de esta fecha; otros apenas están descubriendo que el Combate de Flores también puede ser una oportunidad para emprender.
ESTUDIANTES CAMBIARON LOS LIBROS POR LAS ROSAS
En esta edición, Noticias de Impacto platicó con varios emprendedores estudiantes que decidieron acudir por primera vez a vender rosas durante el Combate de Flores.
Para ellos, la jornada representó una manera de aprovechar la tradición leonesa para obtener un ingreso extra, mientras viven desde otra perspectiva una celebración que cada año reúne a cientos de personas en el corazón de la ciudad.
Y ahí estaba la escena, estudiantes caminando entre la multitud con sus rosas, ofreciendo flores a quienes buscaban llevarse una… aunque algunos compradores claramente iban con una segunda intención, convertir la rosa en beso.
La tradición consiste precisamente en intercambiar flores como una forma de acercamiento, una costumbre que con el paso de los años se ha convertido en parte de la celebración del 16 de septiembre en León.
UNA TRADICIÓN QUE SIGUE LLENANDO LAS CALLES
El Combate de Flores tiene una historia de varias décadas en León. Aunque originalmente estuvo relacionado con los festejos de enero, con el tiempo quedó ligado a las celebraciones patrias y desde hace décadas se realiza el 16 de septiembre.
La dinámica se mantiene sencilla, flores que van y vienen, gente que se acerca, parejas que se encuentran y jóvenes que aprovechan la ocasión para intentar conquistar con una rosa.
Este año, además, la tradición volvió a mostrar otra cara: la de quienes ven en estas celebraciones una oportunidad para emprender.
Así que mientras unos fueron al Centro por el beso, otros llegaron por las ventas… y hubo quienes seguramente consiguieron las dos cosas.
Porque en León, el 16 de septiembre no solamente vuelan las rosas… también vuelan los besos.










