LEÓN, GTO.- Una alerta se mantiene activa en varios estados del país luego del robo de cinco cilindros con gas cloro en Querétaro, situación que ha encendido las alarmas de Protección Civil y que preocupa por los riesgos que implica el manejo de estas sustancias peligrosas. Los tanques sustraídos estaban bajo resguardo en la Unidad de Rebombeo de la Comisión Estatal de Aguas, en la comunidad de Viborillas, municipio de Colón.
Los cilindros robados son de color gris y tienen una capacidad de 68 kilogramos. Tres de ellos estaban llenos en un 90 por ciento y dos vacíos con un residual del 10 por ciento. Este tipo de recipientes se utiliza en procesos de potabilización del agua, lo que los convierte en equipo especializado que, en manos inadecuadas, representa un serio peligro.
El gas cloro, que estos cilindros contienen, es altamente tóxico y corrosivo. Se presenta como un gas amarillo cenizo que puede afectar de inmediato las vías respiratorias, la piel y los ojos. Entre los síntomas de exposición se encuentran tos, lagrimeo, náuseas, dolor en el pecho y dificultad para respirar. En dosis elevadas puede ocasionar edema pulmonar y en casos extremos la muerte. Incluso los efectos pueden aparecer de manera retardada, lo que complica la atención médica.
La exposición directa también puede causar quemaduras graves en piel y ojos, además de daños dentales y problemas respiratorios crónicos si el contacto es prolongado. Por ello, especialistas recalcan la importancia de evitar cualquier intento de manipulación de los cilindros en caso de que alguien los encuentre.
Ante esta situación, las autoridades exhortan a la ciudadanía a mantenerse atenta y reportar cualquier hallazgo de los cilindros al número de emergencias 911 o a las instancias de Protección Civil más cercanas. La recomendación es clara: no tocarlos, no intentar moverlos y dar aviso inmediato, ya que se trata de un material sumamente peligroso que requiere manejo especializado.










