LEÓN, GTO.- Los árboles siguen ganando terreno en León y cada temporada deja una nueva señal de que el municipio apuesta por un entorno más verde. La ciudad ya rebasó los 62 mil ejemplares plantados desde 2022 y, además, más de 104 mil árboles han sido rescatados de plagas, una cifra que refleja el trabajo realizado para conservar el arbolado existente mientras continúan las jornadas de forestación.
La comunidad de Barbosa, ubicada dentro del Área Natural Protegida Sierra de Lobos, fue el escenario de una nueva jornada del programa Planta un Árbol. Más de 200 personas participaron en la plantación de 600 ejemplares de especies nativas, una actividad que busca fortalecer una de las zonas naturales más importantes del municipio.
MÁS ÁRBOLES PARA UN LEÓN MÁS VERDE
Durante la actividad se destacó que sembrar un árbol representa una apuesta por el futuro, ya que muchos de ellos alcanzarán su mayor desarrollo dentro de varias décadas. La invitación también fue para que más ciudadanos se sumen a este tipo de acciones y contribuyan al cuidado del medio ambiente desde sus comunidades.
La estrategia mantiene como prioridad la plantación de especies nativas y otras que ya demostraron adaptarse a las condiciones climáticas de León. Entre ellas se encuentran palo verde, mezquite, palo amarillo, colorín, flor de mayo, tepehuaje, leucaena, tepame, pino greggii, pochote, fresno y cazahuate, además de árboles frutales destinados a comunidades rurales del sur del municipio.
Para este 2026 la meta es incorporar otros 16 mil ejemplares, con la intención de seguir aumentando las áreas verdes y acercarse al objetivo de alcanzar los 100 mil árboles plantados al finalizar la administración.
RESCATAR EL ARBOLADO TAMBIÉN HACE LA DIFERENCIA
No todo consiste en sembrar nuevos ejemplares. Las cuadrillas especializadas también trabajan para conservar los que ya forman parte del paisaje urbano y rural. Hasta ahora han logrado rescatar más de 104 mil árboles afectados por plagas como el muérdago mediante podas fitosanitarias y tratamientos que ayudan a prolongar su vida.
Antes de cada jornada de forestación también se prepara el terreno con cepas, tierra mejorada, composta, mulch y enraizadores, lo que aumenta las posibilidades de supervivencia de cada ejemplar plantado.
Especialistas en medio ambiente recuerdan que estos esfuerzos generan beneficios que muchas veces pasan desapercibidos. Los árboles ayudan a reducir la erosión del suelo, disminuyen el impacto de las altas temperaturas, favorecen la infiltración del agua de lluvia hacia los mantos acuíferos y contribuyen a restaurar los ecosistemas naturales.
En una ciudad donde el crecimiento urbano continúa avanzando, mantener e incrementar las áreas verdes representa una inversión que se reflejará en una mejor calidad del aire, más sombra y espacios naturales para las próximas generaciones.









