LEÓN, GTO.– La basura que termina en las calles, arroyos y coladeras de León sigue siendo uno de los principales retos durante la temporada de lluvias. Tan solo entre 2025 y lo que va de 2026, SAPAL ha retirado más de 60 mil toneladas de residuos de la infraestructura hidráulica de la ciudad, una cantidad que refleja la dimensión del problema y el impacto que tienen las acciones cotidianas de la población.
Los números llaman la atención. Durante 2025 se recolectaron 48 mil 116 toneladas de residuos en arroyos, alcantarillado sanitario y red pluvial. A esa cifra se suman otras 12 mil 806 toneladas retiradas durante los primeros meses de 2026, alcanzando un total de 60 mil 922 toneladas.
Para dimensionar la cantidad, el volumen equivale a 5 mil 528 camiones de carga completamente llenos 🚛.
LA BASURA SIGUE LLEGANDO A LOS ARROYOS
Aunque cada año se realizan trabajos permanentes de limpieza, las cifras muestran que el problema continúa. En 2024 se retiraron 30 mil 811 toneladas de residuos y en 2023 fueron 42 mil 226 toneladas.
Entre los desechos encontrados aparecen envolturas, botellas, bolsas, llantas, muebles y otros objetos que terminan obstruyendo el paso natural del agua. Cuando estos residuos se acumulan en rejillas, coladeras y cauces, aumentan las posibilidades de encharcamientos e inundaciones durante las lluvias.
Por ello, SAPAL lanzó la campaña “¡El agua fluye, tu basura no! ¡Aguas! con la basura”, una iniciativa que busca generar conciencia sobre la importancia de depositar los residuos en lugares adecuados y evitar que lleguen a la vía pública.
TRABAJO LAS 24 HORAS DEL DÍA
Detrás de estas labores existe un equipo de 170 trabajadores especializados que permanece atento las 24 horas para atender situaciones relacionadas con la red hidráulica de León.
Las cuadrillas realizan recorridos, limpiezas preventivas y trabajos de desazolve para mantener el funcionamiento de la infraestructura durante los periodos de lluvia. Sin embargo, el esfuerzo operativo resulta insuficiente cuando continúan apareciendo toneladas de desechos en los puntos de captación de agua.
La campaña también busca recordar que cada objeto encontrado en una coladera o en un arroyo tuvo un dueño en algún momento. Una botella, una bolsa o una envoltura abandonada puede convertirse en un obstáculo que afecte a toda una colonia cuando llegan las precipitaciones.
Mantener limpia la ciudad no depende únicamente de las autoridades. Colocar la basura en su lugar y evitar arrojar residuos en la calle puede marcar una diferencia importante para reducir riesgos y permitir que el agua siga su curso natural durante esta temporada de lluvias.










