LEÓN, GTO.- La serie entre Bravos y Leones ha sido una auténtica montaña rusa de emociones en el Estadio Domingo Santana. La novena de Yucatán logró empatar la serie al llevarse el segundo juego con una explosiva pizarra de 12 a 10, dejando a la afición guanajuatense con el corazón en la mano hasta el último out.
En la parte baja del primer episodio, Bravos se lució con una ofensiva poderosa. Un rally de seis carreras encendió los ánimos cuando Philip Evans pegó imparable productor y Jhon Núñez conectó un cañonazo de cuatro esquinas con la casa llena, sacando del juego al experimentado Yoanner Negrín. Todo apuntaba a una noche redonda para los del Bajío.

Pero los Leones respondieron con fuerza. La segunda entrada fue suya con cinco carreras, incluyendo un Grand Slam de Yadir Drake, quien además firmó su cuadrangular número 100 en la Liga Mexicana de Beisbol. Un momento histórico que sirvió de impulso para los visitantes.
El encuentro se volvió un ir y venir constante. Bravos emparejó el marcador en la tercera y volvió a tomar ventaja en la quinta gracias a un jonrón de Andrés Álvarez, el primero para él en la LMB. Sin embargo, el bullpen leonés no logró contener a los yucatecos en los momentos clave. Las últimas dos entradas fueron fatales para los locales, que recibieron cuatro anotaciones definitivas.

Trevor Brigden, quien debutó en la loma para Bravos, terminó cargando con la derrota. Del lado melenudo, Edwin Escobar se llevó el triunfo y Michael Feliz sumó su salvamento número 13.
Este jueves se juega el decisivo en “La Fortaleza”, donde Bravos buscará quedarse con la serie con Aaron Shortridge como abridor. Del otro lado, Darío Agrazal intentará inclinar la balanza a favor de los Leones.
Una serie que ha tenido de todo y que promete cerrar con otro juego memorable.










