LEÓN, GTO.- Los Bravos de León regresaron a su casa, el Estadio Domingo Santana, también conocido como “La Fortaleza”, con toda la intención de arrancar con fuerza la serie frente a los Olmecas de Tabasco. Sin embargo, a pesar de una intensa batalla sobre el diamante y una remontada que ilusionó a su afición, la novena del Bajío no logró revertir el marcador y terminó cayendo por pizarra de 8 a 6.

El juego comenzó con buen ritmo para los Bravos, quienes rápidamente inauguraron la pizarra en la parte baja del primer inning gracias a la carrera del puertorriqueño Danny Ortiz. Pero el gusto duró poco, ya que los Olmecas empataron la situación en el segundo rollo, y de ahí en adelante, comenzaron a inclinar la balanza a su favor.

Luis Sardiñas fue pieza clave para la ofensiva tabasqueña, impulsando carreras tanto con bases por bolas como con elevados de sacrificio. El punto de quiebre del encuentro llegó en la quinta entrada, cuando Tabasco armó un rally de cinco anotaciones que terminó sacando del montículo al abridor Alberto Guerrero y, más tarde, también al relevo cubano Osiel Rodríguez.
Aunque los visitantes llegaron a tener una ventaja de 8 a 1, los Bravos no bajaron los brazos. En la sexta entrada apretaron el marcador con una ofensiva encabezada por Phillip Evans y Sandber Pimentel, este último, próximo representante del equipo en el Juego de Estrellas. Con jugadas agresivas y errores del rival, León logró poner el juego 8 a 6 y mantener la emoción hasta el último out.

A pesar de la derrota, el equipo dejó buenas sensaciones de cara al segundo de la serie, que se jugará este miércoles a las 19:30 horas, con Faustino Carrera como el encargado de abrir por los locales. Los Bravos tienen claro que todavía hay mucho por pelear en esta serie y que la Fortaleza aún puede ser el escenario de una gran victoria.










