LEÓN, GTO.- Los Bravos de León tuvieron una de esas noches en las que todo salió bien con el bat. La novena cuerera desató una ofensiva de 16 imparables, coronó el encuentro con un explosivo rally de seis carreras en la novena entrada y derrotó 11-2 a los Guerreros de Oaxaca en el segundo duelo de la serie disputado en el Estadio Yu’Va.
Desde el arranque quedó claro que la ofensiva leonesa llegaba con ganas de responder. Esteban Quiroz abrió el camino al embasarse y Alejandro Mejía aprovechó la oportunidad para conectar un sencillo al jardín izquierdo que impulsó la primera carrera del encuentro.
Guerreros reaccionó en el segundo episodio con un cuadrangular solitario de Mel Rojas Jr., quien llegó a 15 vuelacercas en la temporada y emparejó momentáneamente el marcador.
PIMENTEL CAMBIÓ EL RUMBO DEL JUEGO
La respuesta de Bravos no tardó en aparecer, en la tercera entrada Luis Medina, Esteban Quiroz y Gabriel Cancel llenaron las bases para preparar el escenario perfecto para Sandber Pimentel.
El cañonero no desaprovechó la oportunidad y conectó un cuadrangular con las bases congestionadas por el jardín central. El batazo, su número 20 de la campaña, puso el encuentro 5-1 y devolvió el control a la escuadra leonesa.
Aunque Oaxaca logró descontar una carrera en ese mismo episodio con una jugada de Leonel Valera que permitió anotar a Yonathan Daza, el daño ya estaba hecho y los visitantes comenzaron a manejar el ritmo del partido.
PITCHEO Y OFENSIVA SELLARON LA VICTORIA ⚾
Jeff Lindgren respondió con una sólida apertura de cinco entradas, el derecho permitió seis imparables y dos carreras limpias, otorgó una base por bolas y recetó ocho ponches para apuntarse el triunfo.
Después apareció el relevo para completar una labor prácticamente impecable. Nathanael Heredia, Carlos Morales, Phillips Valdez y Robert Gsellman colgaron ceros durante el resto del compromiso y evitaron cualquier intento de reacción de los Guerreros.
El golpe definitivo llegó en la novena entrada, Esteban Quiroz produjo una carrera con sencillo y poco después Sandber Pimentel volvió a responder con otro imparable productor.
La cereza del pastel la puso Alejandro Mejía, quien conectó un cuadrangular de tres carreras por el jardín derecho, su número 16 de la temporada, para ampliar la diferencia de manera contundente. Más adelante Jermaine Palacios impulsó una carrera más con sencillo al jardín central y colocó el definitivo 11-2.
Con una combinación de bateo oportuno, poder y un pitcheo que supo contener a la ofensiva rival, los Bravos firmaron una victoria convincente en Oaxaca y demostraron que siguen teniendo argumentos para pelear cada serie hasta el último out. La explosión ofensiva dejó además una de las mejores actuaciones colectivas del equipo en las últimas semanas, una señal positiva para una afición leonesa que espera ver a su novena mantener este nivel en el cierre de la temporada.










