LEÓN, GTO.- Los Bravos ya empezaron a mover sus piezas rumbo a la temporada 2026 y lo hacen con un nombre que promete dinamita en los jardines. El outfielder estadounidense Gaige Howard se une a la novena leonesa tras su paso por los Tigres de Quintana Roo, donde fue uno de los bats más constantes del roster.
Con 27 años y originario de Carlsbad, California, Howard es de esos peloteros que incomodan a cualquier pitcher. Es un gran chocador de pelota y cuando se embasa, se convierte en amenaza. No por nada presume 80 bases robadas de por vida. Velocidad pura y lectura inteligente de los lanzamientos.
En 2025 con los felinos bateó para .321, conectó 105 imparables, disparó 10 cuadrangulares, produjo 57 carreras y anotó 68. Además recibió 73 pasaportes, un dato que habla de su paciencia en la caja. También se robó 11 almohadillas, confirmando que no solo se trata de contacto, sino de presión constante sobre la defensiva rival.
EXPERIENCIA QUE RESPALDA SU BAT
Howard comenzó su camino en el beisbol colegial con los Lords de Kenyon en 2017 y más tarde defendió los colores de los Privateers de Nueva Orleans entre 2019 y 2021. En 2022 llegó a las sucursales de los Dodgers de Los Ángeles, jugando en clase A con Rancho Cucamonga.
Después su carrera tomó vuelo en ligas independientes, con los Boomers de Schaumburg en la Frontier League superó por primera vez los 100 hits en una temporada con promedio de .307. En 2024, jugando para Lancaster en la Liga del Atlántico, explotó con .325 de average, 138 imparables, cinco jonrones y 94 carreras anotadas. Son ya tres campañas consecutivas superando el triple dígito en hits, una señal de consistencia que cualquier equipo busca.
LO QUE PUEDE APORTAR A BRAVOS EN 2026
La afición leonesa sabe que en el Estadio Domingo Santana se necesita velocidad en los senderos y bateo oportuno. Gaige Howard encaja justo en ese perfil. Puede abrir el lineup, mover corredores o fabricar carreras con su contacto constante.
En invierno también sumó experiencia al jugar 60 encuentros en la Liga Mexicana del Pacífico con Tucson, acumulando 215 turnos al bat. Esa actividad constante habla de un jugador acostumbrado al ritmo competitivo.
Los Bravos apuestan por un outfielder en plena madurez deportiva, con piernas frescas y un bat que no deja de producir. En una liga tan exigente como la LMB, sumar dinamismo puede marcar diferencia en juegos cerrados. La mesa está puesta para que la afición lo vea correr por los jardines leoneses y encender el ánimo en cada turno.










