LEÓN, GTO.- La industria del calzado en México consiguió un respiro luego de que se confirmara la exclusión de este sector del régimen de Recinto Fiscalizado Estratégico, una medida que ya aparece como anticipada en la página del Servicio de Administración Tributaria y que próximamente será oficial en el Diario Oficial. Para León, donde el zapato es parte de la identidad, la noticia cae como bocanada de aire fresco.
FRENO A UN CRECIMIENTO ATÍPICO
El tema no es menor, entre 2023 y 2025, las importaciones de calzado bajo este esquema crecieron cerca de dos mil por ciento, un salto que encendió focos rojos en la industria nacional. Este régimen, pensado para facilitar procesos logísticos, terminó siendo utilizado de forma que afectaba directamente a fabricantes locales.
Desde organismos como Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato, Cámara Nacional de la Industria del Calzado y Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Jalisco se impulsó una agenda técnica y legal para evidenciar el impacto. El resultado ahora marca un antes y un después para el sector.
En pocas palabras, se logró poner un alto a una práctica que estaba generando competencia desleal y presionando a las fábricas que dan empleo a miles de familias.
LEÓN Y SU INDUSTRIA RESPIRAN
Para una ciudad como León, donde el zapato no solo es negocio sino historia, esta decisión tiene peso. Aquí no se habla solo de números, se habla de talleres, de manos que trabajan el cuero y de generaciones que han vivido del calzado.
El ajuste también abre la puerta a reforzar la competitividad de la industria nacional. Menos distorsiones en el mercado significan mejores condiciones para producir, invertir y mantener empleos.
Durante el anuncio, también se reconoció la coordinación con instancias federales como la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, la Secretaría de Economía y la Agencia Nacional de Aduanas de México, además del respaldo local que ha sido clave para empujar este tipo de ajustes.
La señal es clara para el sector productivo. Cuando se detectan distorsiones y se trabaja en conjunto, se pueden corregir. En un entorno donde la competencia global aprieta, cada decisión cuenta para mantener viva una industria que en León no solo genera economía, también identidad.










