LEÓN, GTO.- Cada 16 de septiembre por la tarde-noche, durante las celebraciones patrias en León, Guanajuato, la ciudad se llena de flores, risas y ¡muchos piquitos! Esta es la esencia del Combate de las Flores, una costumbre llena de encanto que convoca a jóvenes y adultos a participar en una ronda romántica por los espacios más emblemáticos como la Plaza Principal.
¿En qué consiste?
Es una tradición de cortejo muy peculiar, la mecánica es simple pero llena de chispa, las mujeres y hombres caminan por la zona peatonal. El momento ¡clave! es cuando uno se acerca, ofrece una flor (como clavel, gardenia o gerbera) y, si la otra persona acepta, le corresponde un beso. Así de romántico, así de directo.
Orígenes y evolución
Aunque sus orígenes exactos se pierden en el tiempo, se cree que esta costumbre nació entre finales del siglo XIX y principios del XX, arraigada en barrios tradicionales como Coecillo, San Juan de Dios y San Miguel, justo después de los desfiles del 15 de septiembre. En sus versiones más antiguas, el acto no era un intercambio literal de besos, sino un paseo conjunto tras el ofrecimiento de la flor; hoy, esa coquetería se ha entrenado hasta convertirse en uno de los eventos amorosos más esperados del año.


Un reflejo de cambio cultural
Lo más bonito de esta tradición es cómo ha evolucionado, en sus inicios, eran principalmente los hombres quienes ofrecían flores, pero con el tiempo, las mujeres también han tomado la iniciativa, dándole un aire más equitativo y moderno a la dinámica de flirteo.
Lo que permanece
A pesar de los cambios tecnológicos y sociales, el Combate de las Flores sigue siendo uno de los momentos más entrañables para el sentimiento y la identidad cultural leonesa. Hoy, es una invitación abierta a jugar al romance, al coqueteo y al afecto bajo un cielo de colores, pétalos y emociones.











