SILAO, GTO.- Silao vivió una velada que quedará en la memoria de muchos, y el nombre protagonista fue El Recodo. La banda mazatleca llenó de energía el Teatro del Pueblo en la Feria de Silao, ofreciendo un espectáculo de casi tres horas que dejó a todos con ganas de más. Desde el primer acorde, el ambiente se transformó en una fiesta donde la música y la emoción se mezclaron con cada aplauso.
El inicio fue una descarga de energía con temas como Qué bonita y La quebradora, que hicieron que nadie se quedara quieto. Entre baile y sonrisas, el público respondió con entusiasmo, convirtiendo cada canción en un coro colectivo que resonaba en todo el recinto. Era evidente que había una conexión especial entre los músicos y quienes estaban frente al escenario.
Luego, el ritmo tomó un giro hacia lo romántico. Deja y Lo mejor de mi vida invitaron a parejas y amigos a cantar abrazados, iluminados por las luces del escenario. En ese momento, El Recodo mostró otra faceta, la que toca fibras emocionales y crea recuerdos que se quedan para siempre. Hubo espacio para la nostalgia con homenajes a grandes figuras como José José y Juan Gabriel, que provocaron ovaciones y silbidos de admiración.
Entre canción y canción, los integrantes compartieron palabras de cariño hacia Silao, recordando que siempre reciben un trato especial de este público. Para ellos, cada presentación en el Bajío es un reencuentro con amigos y una oportunidad de seguir escribiendo historias juntos.
La noche terminó con un cierre vibrante y promesas de regresar. La gente se retiró con sonrisas, grabaciones en el teléfono y la satisfacción de haber sido parte de una de esas presentaciones que no se olvidan. En la Feria de Silao, El Recodo volvió a demostrar que su música no solo se escucha, se vive.










