LEÓN, GTO.- El Maratón León Valladolid 2025 no solo fue un reto deportivo para los corredores que conquistaron sus 42 kilómetros, también fue un espectáculo vibrante gracias a los animadores que llenaron las calles de música, porras y creatividad. Con disfraces, batucadas y un entusiasmo contagioso, más de 40 grupos acompañaron a los maratonistas, convirtiendo la ciudad en un escenario lleno de energía.


Este año, el programa “Adopta un kilómetro” celebró diez años de alentar a los corredores, y lo hizo de una forma muy especial: premiando a los cinco grupos que lograron conquistar con emotividad, originalidad y ambientación a todos los presentes. En total se repartieron 20 mil pesos en efectivo, un incentivo que reconoció el esfuerzo de quienes hicieron de cada kilómetro una fiesta.
Los cinco grupos que se llevaron los aplausos
Los ganadores del concurso fueron Jumper Evolutión en el kilómetro 32, Educem en el kilómetro 3 y 17 de la ruta de medio maratón, Auténtico Runner en el kilómetro 21, Club Leo junto con Vioaudi y Club de Leones en el kilómetro 31, y finalmente la Carrera de los Barrios en el kilómetro 26. Cada uno brilló con una propuesta distinta, desde disfraces y shows musicales, hasta dinámicas que hicieron que los corredores olvidaran por un momento el cansancio.



Una celebración que unió a toda la ciudad
El Maratón no solo fue deporte, también se vivió como una gran convivencia ciudadana. A lo largo de la ruta se encontraron grupos disfrazados de personajes fantásticos e incluso dinosaurios, mientras otros se enfocaron en la música y la creatividad para mantener viva la motivación de los corredores. Además, hubo menciones honoríficas para equipos como Carrera La Nocturna, Aho Corredores, Titanes, Preparatoria Justo Sierra, entre otros, que también dejaron huella con su participación.

En cada esquina, los animadores fueron pieza clave para transformar la carrera en un espectáculo inolvidable. Su entusiasmo no solo levantó el ánimo de los atletas, también contagió a los espectadores que se sumaron con gritos y aplausos. Con su entrega, quedó demostrado que en León no solo se corre, también se anima con pasión y creatividad.












