LEÓN, GTO.- En León, los semáforos ya no son lo que eran, atrás quedaron los días de esperar sin sentido frente a una luz roja. Hoy, la ciudad ha dado un paso firme hacia una movilidad más eficiente, segura y humana, gracias a la implementación de semáforos inteligentes que responden en tiempo real al flujo del tráfico y priorizan el paso de peatones y transporte público.

Este nuevo sistema, que cubre ya el 73% de las intersecciones semaforizadas de la ciudad, opera con tecnología que permite detectar congestionamientos, autobuses o vehículos en puntos clave para ajustar automáticamente los tiempos de los semáforos. Todo se controla desde el Centro de Control ubicado en la terminal de San Juan Bosco, donde 29 personas monitorean lo que ocurre en las calles los 365 días del año.

Para lograr esta transformación, León se dividió en dos etapas estratégicas de intervención:
• En la primera etapa se invirtieron 168 millones de pesos para modernizar 334 intersecciones en vialidades como López Mateos, Torres Landa, Miguel Alemán, Mariano Escobedo, zona Centro, entre otras.
• En la segunda, se destinaron 180 millones de pesos para actualizar 212 puntos más, incluyendo calles como Juan Alonso de Torres, Delta, Vicente Valtierra y Paseo de los Insurgentes.
El avance no se limita al software. También se sumaron:
• 327 sensores para detectar el comportamiento del tráfico
• 185 controladores para regular el flujo vial
• 54 nuevas baterías de respaldo para mantener la operación en caso de fallas eléctricas
• 64 kilómetros adicionales de fibra óptica
• 26 botones peatonales instalados en puntos clave
• 205 intersecciones evaluadas con estudios de aforo
Con estos cambios, los semáforos no solo ayudan a mover los vehículos, también están pensados para proteger a quienes más lo necesitan. En zonas escolares, hospitalarias o con alta concurrencia, su función puede marcar la diferencia entre un cruce seguro y un riesgo innecesario.
Este sistema de semáforos inteligentes representa una transformación profunda en la forma en que se vive y se transita la ciudad. Una muestra de que cuando se aplica la tecnología con sentido, se gana tiempo, se reduce el caos vial y se protege la vida.










