La noticia sacudió al mundo del rock, fallece a los 74 años Ace Frehley, guitarrista cofundador de Kiss y una de las figuras más influyentes del hard rock de los años setenta. Su partida deja un vacío enorme entre los fans de la banda y de la música en general, que crecieron escuchando sus riffs explosivos y su inconfundible estilo como The Spaceman.
De acuerdo con medios internacionales, el músico fue hospitalizado semanas atrás tras una caída en su estudio de grabación. Aunque en redes sociales se informó que se encontraba fuera de peligro, su salud se complicó con el paso de los días. Finalmente, su familia confirmó que falleció en paz, rodeado de sus seres queridos, agradeciendo el cariño de los seguidores que lo acompañaron durante décadas.
EL LEGENDARIO “SPACEMAN” DEL ROCK
Ace Frehley nació en el Bronx en 1951 y fue uno de los pilares fundadores de Kiss, banda que revolucionó el rock con su maquillaje, vestuarios teatrales y espectaculares presentaciones llenas de fuego, luces y pirotecnia. Su personaje, “The Spaceman”, se convirtió en uno de los más recordados por los fans, combinando su pasión por la ciencia ficción con su virtuosismo en la guitarra.
Durante su paso por Kiss, Frehley participó en la creación de éxitos como Rock and Roll All Nite, Detroit Rock City y I Was Made for Lovin’ You, temas que marcaron generaciones. En 1982 decidió emprender su carrera como solista, lanzando varios discos aclamados por la crítica, aunque regresó brevemente a la banda en 1996 para la gira de reunión.
UN LEGADO QUE SIGUE SONANDO
A lo largo de su vida, Ace Frehley fue mucho más que un guitarrista, fue un símbolo de rebeldía, creatividad y autenticidad. Su influencia se siente en innumerables músicos que crecieron soñando con tocar como él. Con su partida, el rock pierde a uno de sus grandes astronautas musicales, pero su sonido seguirá viajando por el universo del rock cada vez que una guitarra eléctrica encienda el escenario.
Su nombre quedará grabado en la historia. Fallece Ace Frehley, pero su música jamás morirá.










