LEÓN, GTO.- En Guanajuato, la atención a las víctimas ha dejado de ser un tema aislado para convertirse en un modelo que articula esfuerzos entre dependencias estatales y municipales. Con la presentación del Programa Estatal de Atención Integral a Víctimas 2025–2030, el estado avanza hacia una política pública que pone en el centro a quienes han sufrido las consecuencias de la violencia, garantizando acompañamiento, reparación y no repetición del daño.
Este nuevo esquema busca fortalecer la coordinación entre instituciones para brindar una atención ordenada, sostenible y con enfoque en derechos humanos. La meta es que ninguna persona que haya vivido una situación de violencia se sienta sola o sin acceso a apoyo integral, ya sea en lo jurídico, psicológico o social.
Un modelo que une esfuerzos por las víctimas
Durante la sesión del Sistema Estatal de Atención a Víctimas, se destacó que este programa representa un paso importante para consolidar un modelo interinstitucional que prioriza la sensibilidad y la respuesta rápida. La Comisión Estatal de Atención Integral a Víctimas (CEAIV) ha logrado registrar a más de 9 mil 400 personas en el padrón estatal y brindar cerca de 60 mil acciones jurídicas, además de ofrecer medidas de ayuda y asistencia como apoyo alimentario, traslados y gastos funerarios.
El fortalecimiento del Fondo Estatal de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral también coloca a Guanajuato como un referente nacional, al alcanzar una inversión de 184.5 millones de pesos en 2025, la más alta del país. Estos recursos se traducen en respaldo directo a familias que han enfrentado momentos difíciles y que ahora cuentan con un acompañamiento más humano y transparente.
Compromiso con la memoria y la no repetición
El nuevo ciclo de la CEAIV contempla proyectos prioritarios como la creación de un memorial en Salvatierra, dedicado a honrar la memoria de las víctimas y mantener viva la esperanza de sus familias. Este espacio simboliza el compromiso del estado con la justicia y la empatía hacia quienes buscan respuestas y acompañamiento.
En Guanajuato, las víctimas no son estadísticas, sino personas con historias y nombres que impulsan la acción gubernamental. La construcción de este modelo integral representa un esfuerzo conjunto para que la atención sea cada vez más cercana, transparente y efectiva, reafirmando que la reparación del daño y la no repetición son parte esencial de un futuro con justicia y paz.










