LEÓN, GTO.- León vivió una jornada poco común este jueves. Ante miles de asistentes, la ciudad dio la bienvenida a dos nuevos obispos que se integran a la Arquidiócesis en un momento de crecimiento para la región y con el reto de acompañar a miles de familias en nueve municipios.
La ceremonia reunió a más de 4 mil feligreses, alrededor de 50 obispos y 500 sacerdotes provenientes de distintas partes del país. Entre aplausos y un ambiente de celebración, Monseñor Ramón Orozco Muñoz y Monseñor Rubén de la Cruz Martínez fueron ordenados como obispos auxiliares de León.
Durante el acto, la alcaldesa Ale Gutiérrez destacó la importancia de sumar esfuerzos entre distintos sectores para mantener la cercanía con las familias leonesas. Señaló que el crecimiento de la ciudad también implica nuevos desafíos y una mayor atención para quienes habitan la región.
“Estamos muy contentos y agradecidos de que hoy se sumen a esta ciudad dos obispos. La ciudad cada vez crece más en número de población y es importante esta suma de personas que vienen a trabajar por León y por la gente de León”, expresó.
UN HECHO HISTÓRICO PARA LEÓN
La llegada de ambos representantes religiosos marca un precedente para la Arquidiócesis de León. Es la primera vez que contará simultáneamente con dos obispos auxiliares, una decisión que busca fortalecer la atención pastoral en una de las zonas con mayor dinamismo del estado.
La Arquidiócesis atiende a municipios como León, Guanajuato capital, Silao, Romita, San Francisco del Rincón, Purísima del Rincón, Manuel Doblado, Ocampo y San Felipe, una extensa región donde miles de personas participan activamente en la vida religiosa.
Para muchos asistentes, la ceremonia también reflejó la relevancia que sigue teniendo la Iglesia en la vida cotidiana de las comunidades del Bajío, especialmente en temas relacionados con la familia y la convivencia social.
EL MENSAJE A LOS NUEVOS OBISPOS
Durante su intervención, el arzobispo de León, Monseñor Jaime Calderón, pidió a los nuevos integrantes de la Arquidiócesis ejercer su ministerio con humildad y cercanía.
Recordó que el servicio debe estar por encima de cualquier reconocimiento y los invitó a convertirse en un referente para las comunidades que acompañarán en los próximos años.
La llegada de estos dos obispos ocurre en una ciudad que continúa expandiéndose y que busca mantener sus lazos comunitarios. Entre campanas, aplausos y una Catedral llena, León escribió un nuevo capítulo en su historia religiosa y dejó abierta la puerta para un trabajo conjunto en favor de las familias leonesas.










