La Selección Mexicana se despidió del Mundial 2026 con una derrota de 3-2 frente a Inglaterra en los octavos de final, en un partido que mantuvo a millones de aficionados al borde del asiento hasta el silbatazo final.
México volvió a demostrar que podía competir de tú a tú contra una de las potencias del fútbol mundial. A pesar de verse abajo en el marcador, el equipo nunca dejó de luchar, buscó el empate hasta los últimos minutos y convirtió el Estadio Ciudad de México en un auténtico hervidero de emociones.
Durante los más de 90 minutos, la afición respondió con un apoyo incondicional. Las tribunas se pintaron de verde, blanco y rojo, mientras miles de personas siguieron el encuentro desde plazas, restaurantes, reuniones familiares y hasta fiestas, reflejando la ilusión que despertó el combinado nacional a lo largo del torneo.
Aunque el resultado terminó favoreciendo a Inglaterra, la actuación de México dejó sensaciones positivas. El equipo mostró carácter, intensidad y una entrega que fue reconocida por la afición, que despidió a los jugadores con aplausos por el esfuerzo realizado.
Con este resultado, Inglaterra avanza a los cuartos de final, mientras que México pone punto final a su participación mundialista con la frente en alto, después de haber despertado nuevamente la ilusión de millones de aficionados.
Porque hay derrotas que también dejan orgullo, México cayó, pero dejó el alma en la cancha y emocionó a todo un país. La eliminación duele, pero la entrega, el coraje y las ganas de competir hasta el último minuto quedarán como el recuerdo de una selección que nunca dejó de creer.










