LEÓN, GTO.- Una nueva vida llegó al Parque Zoológico de León con el nacimiento de una cría de mono araña a principios de octubre. El pequeño ejemplar ya forma parte de una tropa de 17 monos que habitan en una de las islas del recinto.
Este nacimiento representa una oportunidad para conocer más sobre una especie amenazada y el trabajo que se realiza para procurar su bienestar, mediante la atención de cuidadores y médicos veterinarios que vigilan su salud, comportamiento, alimentación y desarrollo.
En sus primeros días de vida, la cría depende especialmente de su madre, con quien mantiene un vínculo estrecho. Durante las primeras semanas permanece sujeta a su abdomen y, conforme adquiere fuerza, comienza a colocarse sobre su espalda para acompañarla mientras explora su entorno.
Una especie amenazada que necesita protección
El mono araña mexicano (Ateles geoffroyi vellerosus) se encuentra en peligro de extinción. Entre los principales riesgos para su supervivencia están la pérdida y fragmentación de los bosques donde habita, además del tráfico ilegal de ejemplares.
Estos primates tienen características que los hacen únicos. Sus largos brazos y su cola prensil les permiten sujetarse de las ramas y desplazarse entre los árboles con gran habilidad, mientras que su alimentación, basada principalmente en frutas, los convierte en importantes dispersores de semillas.
Al trasladar semillas de un lugar a otro, contribuyen a la regeneración de los bosques y al equilibrio de los ecosistemas en los que viven.
Cuidados para favorecer su desarrollo
El equipo de ZooLeón mantiene la atención especializada de los ejemplares mediante revisiones veterinarias, medicina preventiva y una alimentación acorde con sus necesidades.
La vigilancia del comportamiento de la madre y su cría también es importante durante esta etapa, en la que el pequeño mono necesita protección y cuidados para crecer.
Cada nacimiento representa una oportunidad para reforzar la educación ambiental y recordar la importancia de proteger a las especies silvestres, así como los espacios naturales de los que dependen para sobrevivir.
La conservación del mono araña requiere tanto del trabajo especializado en espacios de cuidado animal como de acciones para proteger su hábitat y evitar el tráfico ilegal de fauna.









