LEÓN, GTO.- Una pared de 50 metros en la calle Aureola, dentro de la colonia Fracciones de Santa Julia, se transforma en ventana al pasado para quienes cruzan frente al acceso a la estación de transferencia Delta. El mural revive figuras inolvidables del mundo gamer y rinde homenaje a Gus Rodríguez, ese apasionado narrador que dio vida a Club Nintendo y Nintendomanía, y ahora también aparece reflejado en esta creación llamada “Nostalgia”. El mural atrapa miradas desde el primer instante y evoca risas, recuerdos y ganas de jugar otra vez.

Este mural reúne a héroes y villanos que han marcado generaciones. Allí están Donkey Kong y sus golpes de martillo, Super Mario Bros saltando sobre plataformas mientras Bowser provoca en su trono, las Tortugas Ninja al acecho, Banjo y Kazooie volando en busca de aventuras, la velocidad implacable de Metal Slug, la intensidad de Mortal Kombat y el icónico Pac-Man devorando puntos en un laberinto luminoso. No faltan la energía de Crash Bandicoot, el estilo de Chun-Li desde Street Fighter y la ferocidad de Iori Yagami en King of Fighters.





La creación colectiva brilla gracias a la unión de artistas que dieron forma a cada silueta y color. Brote y Bler trabajaron con líneas vibrantes, Grafic y Dany pusieron texturas y tonos que saltan a los ojos, Zhot añadió detalles que parecen salir del muro, Dante y FaboGrace aportaron dinamismo, mientras Castelar, Peck y Sancrook unieron estilos para que todo fluya como un videojuego que corre sin caída de cuadros.
El mural conecta con esas memorias de infancia que siguen vivas en muchos. ¿Quién no recuerda cuando te mandaban por las tortillas y terminabas perdiendo la noción del tiempo frente a las maquinitas de la esquina? Esa misma chispa de emoción se siente al observar los colores y personajes plasmados en Aureola, como si la ciudad se hubiera transformado en una pantalla gigante lista para comenzar la partida.






Además de evocar aquella época dorada, este mural genera diálogo entre quienes lo observan. Niños que señalan a sus personajes favoritos, adultos que comentan cuándo descubrieron a Gus Rodríguez y risas compartidas sin necesidad de palabras. El mural no solo decora el paisaje urbano. Se convierte en punto de reunión, motivo para recordar tardes con el control en la mano y, ahora, motivo para caminar y detenerse a apreciar cada figura.



Sin nombres de autoridades, sin formalidades. Solo una barda, artistas con pasión y personajes que viven otra vez en pinceladas llenas de memoria. Cuando pases por la colonia Fracciones de Santa Julia, date el tiempo. Ese mural te hace hacer un breve alto en el camino por placer y te regala un instante de nostalgia gamer que no esperabas.










