LEÓN, GTO.- El comienzo del Adviento vuelve a reunir a miles de familias que buscan un momento de paz, reflexión y esperanza, y muchos ya preparan la primera oración para encender la vela morada que marca el inicio de este tiempo especial. Este gesto sencillo, pero lleno de simbolismo, se convierte cada año en un recordatorio de la llegada de Cristo y del deseo de renovar la fe en medio del ritmo cotidiano. Encender la primera luz de la corona se vive como un espacio de calma que invita a interiorizar, compartir y mirar con ilusión hacia la Navidad 🎄💜.
SIGNIFICADO DEL PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO
El Adviento inicia el 30 de noviembre de 2025 y representa cuatro semanas de preparación espiritual. Para muchas personas, estos días se sienten como un respiro que permite reencontrarse con la oración y con la tradición familiar. En las parroquias, el primer cirio de color morado se enciende para recordar la importancia de la penitencia, la vigilancia interior y la apertura a un nuevo comienzo dentro del año litúrgico. Este color acompaña el ambiente de recogimiento que caracteriza este primer tramo del camino hacia la Navidad ✨.
Durante el rito, la asamblea participa en un gesto que une a la comunidad. Tras una breve invocación, se enciende la primera vela mientras se eleva una oración que expresa el deseo de recibir a Cristo con alegría y esperanza. Este momento suele estar acompañado de cantos tradicionales que fortalecen el sentido espiritual del inicio del Adviento.
ORACIÓN PARA ENCENDER LA PRIMERA VELA
La oración propuesta por la Diócesis de Sonsón–Rionegro se ha difundido ampliamente gracias a la claridad de su mensaje y al modo en que acompaña este rito tan significativo. Muchas familias la incorporan en sus hogares, sobre todo porque ayuda a crear un ambiente de serenidad y expectativa. Aquí se presenta el texto completo para quienes deseen integrarlo a su celebración del primer domingo de Adviento
En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Encendemos, Señor, esta luz, como aquél que enciende su lámpara para salir en la noche al encuentro del amigo que viene. En esta primera semana de Adviento, queremos levantarnos para esperarte preparados para recibirte con alegría. Muchos halagos nos adormecen.
Queremos estar despiertos y vigilantes, porque tú nos traes la luz más clara, la paz más profunda y la alegría más verdadera. ¡Ven, Señor Jesús! ¡Ven, Señor Jesús!
Alguien de la asamblea, o el propio celebrante, enciende el primer cirio de la corona de Adviento.
Mientras se enciende la vela se canta
Ven, ven Señor, no tardes. Ven, ven que te esperamos. Ven, ven Señor, no tardes. Ven pronto Señor…
Luego se ora en silencio y se concluye
Concédenos a tus fieles, Dios omnipotente, el deseo de salir al encuentro de Cristo por la práctica de las buenas obras, para que, puestos un día a su derecha, merezcan poseer el reino celestial. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.
Amén.
LOS COLORES Y SU SIGNIFICADO EN LA CORONA DE ADVIENTO
La corona de Adviento está hecha con ramas verdes que simbolizan vida y esperanza. Las velas moradas representan penitencia y reflexión, mientras que la vela rosa recuerda la alegría que surge en medio del camino espiritual. Algunas familias colocan también una quinta vela blanca para encenderla en Navidad y celebrar el nacimiento de Jesús ✨🕯️.
Este tiempo se vive como una invitación a fortalecer la fe, recuperar la calma y abrir el corazón. La oración del primer cirio ayuda a que cada hogar encuentre un momento especial para comenzar el Adviento con sentido.










