LEÓN, GTO.- En muchas calles del mundo, incluidos barrios de León, es común mirar hacia arriba y ver un par de zapatos colgando de los cables eléctricos. Algunos piensan que es simple travesura, otros creen que tiene un trasfondo misterioso o incluso artístico. Lo cierto es que colgar zapatos en los cables se ha convertido en una costumbre llena de historias, significados y leyendas que varían según el país y el contexto.
UNA COSTUMBRE QUE SE EXTIENDE POR EL MUNDO
La práctica de colgar zapatos no es nueva, se originó en Estados Unidos y el Reino Unido durante las décadas de los sesenta y setenta, cuando los militares celebraban el final de su servicio lanzando sus botas al aire, muchas veces pintadas de amarillo o naranja. Con el paso de los años, esta tradición se fue extendiendo por América Latina, donde adoptó distintos significados según las costumbres locales.
En México, por ejemplo, colgar zapatos puede representar una despedida, en algunos barrios, se decía que cuando alguien moría, sus familiares o amigos colgaban sus tenis en el cable de luz más cercano a su casa como símbolo de duelo o recuerdo. De hecho, el cronista Armando Ramírez explicó que de esta práctica surgió la frase popular “ya colgó los tenis”, usada como una manera simbólica de hablar sobre la muerte.
ENTRE ARTE, LEYENDAS Y CELEBRACIONES
Con el paso del tiempo, esta acción dejó de tener solo un significado fúnebre, en algunos lugares se utiliza como símbolo de celebración, el fin del servicio militar, una boda, una graduación, el inicio de un nuevo trabajo o incluso la compra de una casa. Cada par de zapatos en el aire puede contar una historia distinta.
También hay quienes ven esta práctica como una forma de expresión artística, algunos la consideran parte del arte urbano, una manera creativa de dejar una huella visual en la ciudad, conocida por muchos como arte callejero tridimensional.
Sea cual sea su origen, la próxima vez que veas unos tenis colgados en los cables, recuerda que detrás de ellos puede haber un mensaje, una historia o simplemente una expresión más de la vida en la calle.










