LEÓN, GTO.- El aumento en los niveles de las presas de León ha generado inquietud entre la población, pero especialistas en el manejo de estas infraestructuras aseguran que no existe riesgo de desborde. El control de desfogues se mantiene activo y regulado para mantener la seguridad de las colonias cercanas y aprovechar al máximo el almacenamiento de agua.
Presa El Palote y su desfogue constante
Uno de los casos más visibles es la Presa El Palote, ubicada en el Parque Metropolitano, que actualmente supera el 100 por ciento de su capacidad. Esto no representa una amenaza, ya que se liberan cerca de 700 litros por segundo de manera controlada. De hecho, semanas atrás llegó a estar en 114 por ciento y no se reportaron afectaciones en la ciudad, lo que confirma que el sistema de desfogue funciona de manera efectiva.

Echeveste y otras presas de León
La Presa Echeveste tiene un comportamiento particular, ya que en cuanto alcanza un volumen considerable comienza a verter agua de inmediato. Este mecanismo automático evita acumulaciones excesivas y mantiene estables los niveles.
Por su parte, presas como Duarte, Laborcita y Otates también se encuentran en su máxima capacidad, pero al igual que El Palote, se desfogan sin contratiempos una vez que llegan a su límite. Estos procesos son recurrentes y forman parte del ciclo natural de almacenamiento y descarga que cada temporada de lluvias se repite.
Tranquilidad para la población
El panorama es positivo, ya que el agua acumulada servirá para reforzar el suministro en distintos sectores de la ciudad y al mismo tiempo garantizar reservas para los próximos meses. La supervisión constante y los desfogues controlados permiten asegurar que, pese a los altos niveles en las presas, la situación se mantiene bajo control.
Con este manejo preventivo, León puede continuar disfrutando de los beneficios de la temporada de lluvias, sin que ello represente un riesgo para las familias.










