LEÓN, GTO.- Esa inolvidable noche de mayo de 2001 una banda de Cuernavaca recién asentada en el D.F. tomó el escenario de Alison Café+, y su nombre — Zoé — retumbó entre quienes supieron que algo importante estaba naciendo. Los asistentes aún recuerdan a León Larregui posando para las cámaras, la audiencia cantando y la vibra en el aire, Zoé llevaba debajo del brazo su primer disco y el after fue tan memorable que parece vivir en cada anécdota contada.

Alison Café+, esa casona del Centro Histórico de León que abrió en julio de 1999, era más que un bar; era galería, espacio alternativo, tendedero de arte y escenario para sonidos que no se encontraban juntos en ningún otro lugar. En sus muros se presentaron bandas como Pastilla, Zurdok, Fratta, Johnny Indovina de Human Drama, Infected Mushroom, Nick Warren, Lee Burridge, Hernán Cattáneo, Neon Walrus, Babasónicos y, claro, Zoé. Esa mezcla de música, arte y atmósfera cosmopolita dejó memorias que todavía hoy se evocan con una sonrisa.
Al hablar de aquella primera vez que Zoé se presentó en León, se despierta el deseo de recordar a todos los artistas que pasaron por ese espacio. Los relatos compartidos en redes sociales y las anécdotas de quienes estuvieron presentes ayudan a reconstruir la vibra de esa época, cuando la música se disfrutaba sin barreras y con la sensación de estar frente a algo especial. No era solo escuchar canciones en vivo, era pertenecer a un momento que años más tarde cobraría aún más valor.

Zoé, desde sus orígenes en Cuernavaca a mediados de los noventa y con su primer álbum homónimo lanzado en octubre de 2001, se consolidó como una de las bandas más importantes del rock alternativo mexicano, mezclando psicodelia, space rock, britpop y electrónica. Ese estilo único comenzó a despegar justo cuando se presentaron en Alison Café+, conectando con el público leonés que después los vería crecer hasta llenar escenarios masivos.

Recordar a Zoé en esa noche es abrir un archivo de memorias colectivo, donde también resuenan nombres como Pastilla, Zurdok y Babasónicos. Todos forman parte de una etapa que convirtió a León en un punto vibrante de creatividad musical emergente. Volver a esa historia es un ejercicio de nostalgia que invita a descubrir quiénes más pasaron por Alison Café+ antes de que el bar cerrara sus puertas en 2018.

Más allá de la historia de Zoé como banda, lo que permanece es el recuerdo compartido de un lugar y de una generación que hizo de la música y el arte un motivo de encuentro en pleno Centro Histórico de León.










