LEÓN, GTO.– La presa Ignacio Allende volvió a ser escenario de una intensa jornada de limpieza, esta vez con decenas de personas sumándose al retiro del lirio acuático que desde hace años afecta la zona. La imagen de voluntarios trabajando entre el agua y la vegetación dejó ver que el problema sigue siendo grande, pero también que cada vez más gente quiere recuperar este importante cuerpo de agua para la región.
La segunda jornada reunió a personal de distintas dependencias, habitantes de San Miguel de Allende y Dolores Hidalgo, además de voluntarias y voluntarios que llegaron desde temprano para ayudar tanto de manera manual como mecánica.
Actualmente, el lirio invade cerca del 45 por ciento de la presa, una situación que no solo impacta el paisaje, también afecta a pescadores, al ecosistema y a la capacidad de almacenamiento del agua. Para muchas familias de la zona, ver crecer esta plaga acuática se ha convertido en algo preocupante porque la presa forma parte de la vida diaria y de la actividad económica local.
UNA PROBLEMÁTICA QUE LLEVA AÑOS
Durante años, habitantes y pescadores han señalado cómo el lirio acuático ha ido ganando terreno en la presa Ignacio Allende. En algunos puntos, la vegetación llega a cubrir grandes extensiones del agua, dificultando incluso el paso de pequeñas embarcaciones.
En esta segunda jornada participaron equipos de trabajo de la Comisión Nacional del Agua, la Comisión Nacional Forestal y personal de distintas áreas estatales y municipales, quienes realizaron labores para retirar el lirio tanto con maquinaria como directamente desde la orilla.
El tema también llamó la atención por la participación ciudadana, varias personas acudieron de forma voluntaria para colaborar en la recuperación ambiental de la presa, algo que pocas veces se veía en este tipo de actividades.
LA PRESA IGNACIO ALLENDE BUSCA RESPIRAR OTRA VEZ
Uno de los mensajes más repetidos durante la jornada fue que cuidar el agua es una responsabilidad compartida. Y es que la presa Ignacio Allende no solo abastece y beneficia a comunidades cercanas, también representa un espacio natural importante para Guanajuato.
Entre quienes participaron había personas que conocen la presa desde hace décadas y que recuerdan cuando el agua lucía mucho más limpia y despejada. Por eso, las acciones de retiro de lirio han comenzado a generar expectativa entre quienes esperan que poco a poco pueda recuperarse parte del equilibrio ambiental.
Las labores de limpieza continuarán en coordinación con autoridades y municipios de la región, buscando atender de manera más amplia la presencia del lirio acuático y evitar que siga extendiéndose sobre la presa.










