Si eres de los que no perdonan el refresco con la comida, esta noticia te va a interesar. En la Cámara de Diputados se está discutiendo un cambio en la Ley del Impuesto Especial sobre Productos y Servicios (IEPS) que podría hacer que tu bebida favorita cueste un poco más. El nuevo ajuste no solo afectará a los refrescos con azúcar, sino también a las versiones light, cero o sin calorías que muchos consideran “más saludables”.
NUEVO IMPUESTO A REFRESCOS REGULARES Y LIGHT
La idea detrás de la propuesta es sencilla, que México consuma menos refrescos. Nuestro país es uno de los mayores consumidores del mundo, con un promedio de 165 litros por persona cada año, algo que ha encendido las alertas en temas de salud pública.
Con la reforma, los refrescos con azúcar (los de toda la vida) pagarán un impuesto de 3.08 pesos por litro, mientras que las versiones con edulcorantes no calóricos, como las “light” o “cero”, tendrán un impuesto de 1.5 pesos por litro. En pocas palabras, tanto si tomas el clásico como si prefieres el de etiqueta negra, ambos costarán más.
EMPRESAS AJUSTARÁN SUS FÓRMULAS Y TAMAÑOS
Ante este panorama, las principales marcas de bebidas en México, como Coca-Cola, Peñafiel, Aga y GEPP, se comprometieron a cambiar sus productos. Habrá nuevas versiones con menos azúcar, tamaños más pequeños y una promoción más fuerte de las opciones sin calorías.
Además, se dejará de impulsar la clásica Coca-Cola de tres litros, que desaparecerá de la publicidad. En su lugar, la empresa planea enfocarse en las versiones sin azúcar y rediseñar su presentación para hacerlas más atractivas.
MENOS AZÚCAR Y MÁS OPCIONES SIN CALORÍAS
Las compañías buscan que, en un año, siete de cada diez refrescos que lleguen al mercado tengan fórmulas reducidas en azúcar. También se eliminarán los anuncios dirigidos a niños y adolescentes, y se promoverá un consumo más responsable.
Si notas que tu refresco cuesta unos pesos más o que el envase luce diferente, es por los nuevos ajustes fiscales y de producción. Todo apunta a que los próximos meses serán de cambios en la industria de las bebidas, y sí, también en tu bolsillo.










