LEÓN, GTO.- Con una caja azul sujeta a su bicicleta, un letrero con el nombre “Chuy, mandados, tel 479 288 2983” y muchas ganas de mover las manos, Chuy decidió dejar el pretexto y ponerse a chambear. En lugar de esperar que llegara una oportunidad, él la está creando en la colonia Observatorio 1. Esa decisión conecta con cualquiera que, aunque las circunstancias no sean perfectas, puede iniciar algo con voluntad.
RODANDO CON FUERZA Y CONSCIENTE DEL ESFUERZO
Desde temprano, Chuy recorre calles para hacer mandados, cargar gas, traer verdura, hacer la despensa en Abarroteras o lavar autos a domicilio. Trabaja de lunes a domingo, de 8:00 a.m. a 9:00 p.m. Si le marcan al 479 288 2983, responde que está disponible. Para cargar tu tanque de gas pide 50 pesos. Para lavar el carro cobra 100 pesos. Es un esfuerzo que puede parecer modesto, pero cada servicio habla de alguien que decidió actuar en vez de quedarse detenido.
UN ESPEJO PARA QUIENES DUDAN
En redes sociales algunos comentan:
- “Es muy atento y bien trabajador; deberían tomarlo como ejemplo más que andar pidiendo”.
- “Muchos que se quejan que no hay trabajo deberían salir a buscar chamba en lugar de inventar excusas”.
- “Ese Chuy sí trabaja y se esfuerza, no anda inventando que tiene familiares enfermos”.
Esas frases reflejan la admiración que causa su impulso. Chuy no espera que el escenario cambie: él se mueve dentro de lo que tiene y convierte ese espacio en oportunidad.
LO PEQUEÑO TAMBIÉN ES ACCIÓN
Puede que sus tarifas no impresionen a nadie grande, pero para el que necesita un mandado urgente o que le lavan el carro al paso, eso aliviana la carga. Más que una hora, Chuy brinda confianza, responsabilidad y compromiso. Y eso pesa mucho. Si cada persona que busca salida empezara así, poco a poco se mueve algo.
UN DATO PARA PENSAR
Según datos del INEGI, en el primer trimestre de 2025 la tasa de desocupación nacional era de 2.5 %. En Guanajuato, esos mismos informes indican que 54.7 % de las personas ocupadas trabajaban en condiciones informales, sin prestaciones ni seguridad social. En ese contexto, lo que hace Chuy es una cara real de esa informalidad , sí precaria, sí con retos, pero también una decisión de aprovechar sus recursos.

Cuando muchos dudan de qué hacer frente al desempleo o la falta de oportunidades, Chuy demuestra que se puede iniciar con lo que se tiene, una bici, una caja azul, voluntad y ganas de moverse. Ese tipo de actitud puede resonar en cada persona que ha escuchado, “no hay de otra”. Pues sí la hay, cuando uno propio se mueve.










