SILAO, GTO.- Este domingo 22 de junio de 2025, Silao vive más de 36 horas de lluvia continua, un escenario que revive el temor colectivo de una de las tragedias más recordadas en la historia del municipio: la inundación de 1976.

Todo ocurrió el 13 de julio de aquel año, cuando tras más de diez días de intensas lluvias, el agua desbordó los arroyos El Jitomatal, La Yerbabuena y El Tigre, mientras la presa de Chichimequillas liberaba su carga hacia el río Silao. El sistema no soportó, y las calles del centro y varios barrios quedaron sumergidos bajo el agua. La inundación fue devastadora: viviendas colapsadas, animales arrastrados, caminos intransitables y servicios suspendidos por días.

El nivel del agua llegó a superar los dos metros en algunas zonas, y la ciudad quedó prácticamente incomunicada. Como respuesta, se activaron medidas de emergencia, incluyendo albergues, campañas sanitarias y brigadas de rescate para ayudar a las personas afectadas. Las pérdidas materiales fueron cuantiosas, y la recuperación tomó meses.

A casi cinco décadas de distancia, Silao recuerda aquel episodio como un parteaguas en su historia urbana. Y hoy, mientras la lluvia no da tregua, muchos no pueden evitar mirar al cielo con preocupación, temiendo que el pasado pueda volver a tocar la puerta.

La inundación de 1976 no solo dejó daños materiales, sino también una advertencia: el agua siempre encuentra su camino, y la prevención debe ser prioridad.











